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Hola amigos del planeta, bienvenidos a este sitio, en el que encontrarán textos originales del autor, cuentos y poemas, algunos de los cuales están escritos en náhuatl debido a que en el municipio de Rafael Delgado, Veracruz, México, aún se conserva esta lengua nativa de estos lares.(Pedro Enríquez Hdez.)



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8 mar 2013

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER...



DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER... 
Mujer:

El machismo te ha opacado y has sido tema polémico de muchos hombres. Que por qué dejas el hogar y vas a la oficina a trabajar, que por qué manejas un coche porque causas muchos accidentes.

El machismo se deriva de tiempos antiguos. Principalmente después de Cristo. A pesar de que Jesús en su época le dio importancia a la mujer y le dio su lugar adecuadamente, las religiones que se derivaron de la Biblia opacaron al género femenino.

Puede decirse que el machismo se origina de cuestiones religiosas. Para empezar, en la que se llama Santa Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) no existe ningún género femenino, no figura nada que se relacione con la mujer, sino propicia al género masculino.

En Génesis, se narra que la mujer surgió de las costillas del varón. En Adán y Eva se culpa a la mujer de haber obedecido a la serpiente para que comiera el fruto del paraíso. Por ese hecho, hay personas que influidas por un excesivo fanatismo consideran a la mujer un ser demoníaco.

A partir de esas pobres ideas, muchas veces culpan a la mujer de que el hombre sea mujeriego, porque ellas coquetean y ofrecen sus caricias con una habilidad demoníaca y el varón cae con facilidad, como cayeron Adán y Eva ante las tentaciones de la serpiente.

Actualmente en la iglesia católica la mujer es cero a la izquierda. No existen mujeres sacerdotas. El hombre es el elegido para desempeñar el papel de sacerdote. Pero deber guardar celibato y no casarse, es decir, rechazar siempre a la mujer como tal.

Ante estas dimensiones de tintes religiosos, muchos hombres han marcado una línea entre ambos sexos. La mujer en la casa, como esclava, y él libre como el viento.

A lo largo de esta historia, la mujer ha venido luchando por liberarse de la opresión del hombre macho. En el siglo XVIII en Europa surgen los primeros pasos de la liberación femenina. Hoy en día, sin mencionarse tanto ese movimiento, la mujer se siente más libre y muchos hombres entendemos la actitud de la mujer.

El único error de algunas mujeres es confundir el verdadero objetivo de la liberación femenina. Algunas creen que ser libre es ser como el hombre, caer en sus vicios y enfermedades. Ser infiel, fumar, tomar alcohol y tener fuerzas físicas para liarse a golpes con el novio o el marido.

Pero no. Para que la mujer esté a la altura del hombre debemos verla y considerarla como lo que es: un verdadero ser humano. Entre el hombre y la mujer no existe diferencia más que la estructura física. En capacidad de inteligencia y raciocinio no le pide nada al hombre. Si a lo largo de la historia ha destacado más el hombre en los diversos saberes del conocimiento universal, ello ha sido por el mismo menosprecio al género femenino.

Demos por favor su espacio como un ser humano y veremos pronto también grandes cosechas de esos preciosos seres. En este Día Internacional de la mujer, un abrazo enorme para ti.






10 feb 2013

LA FILOSOFÍA DEL VASO


LA FILOSOFÍA DEL VASO


Llenarse primero para derramar…

Augusto siempre vivía cabizbajo, preocupado, pensativo. Sentía como si estuviera cargando el mundo. Sin embargo, todas las mañanas salía a trabajar para vivir bien con su familia. Deseaba tener lo necesario pero no lo lograba porque buena parte de lo que ganaba la donaba en dinero o en especie a algunas familias pobres de su barrio, principalmente a sus vecinos.

Algunas familias vivían bien, otras no. Ahí se veían niños descalzos y sin juguetes. A Augusto le dolía ver ese panorama. “Dicen que sólo en Tanzania hay niños pobres, pero no”, se lamentaba.

De entre la gente beneficiada por el hombre caritativo había un señor de barbas, que con frecuencia se le veía afuera de su casa descalzo y sin camisa, mostrando una prominente panza. Se ponía a platicar con otras personas que transitaban por el rumbo. Se sentaban bajo la sombra de un enorme árbol que estaba en su patio. Charlaban jocosos, se reían, jugaban naipes a mediodía.

Todas las mañanas Augusto se desprendía desde una tortilla, pan, hasta de un platillo de comida. Los niños lo apreciaban mucho. Le decían padrino. Algunos señores y señoras le decían compadre.

Con el tiempo Augusto se percató de la actitud de don Eligio, el hombre descalzo y sin camisa. Sin pensarlo mucho pretendió conminarlo y exhortarlo a que hiciera algo por salir adelante. En vez de agradecer por la ayuda recibida por años, don Eligio se molestó y le expuso enojado a Augusto lo siguiente.

-Mira, Augusto. La neta yo nunca te pedí que me ayudaras. Yo así como vivo, vivo feliz. Duermo y me levanto a la hora que yo quiero. Mi mujer trabaja y de ahí obtenemos un dinerito. Mis hijos tienen Oportunidades y la verdad no nos hace falta nada.

-Si tú nos mandas a veces comida o juguetes a mis hijos ese es tu problema. Y te voy a decir algo, don Augusto. Si estoy así es porque yo lo elegí. Estamos en un país con derechos.

-Así como me ves don Augusto, yo tengo por ahí un “librito” de la Constitución y siempre me han llamado la atención los primeros treinta artículos en los que se habla de nuestras garantías y derechos. Yo puedo hacer lo que quiera: trabajar como esclavo o dormir todo el día como marrano, ¿usted qué?

-Muchos de los que nos dicen pobres vivimos así porque así queremos. El que quiere ser trabajador, comerciante o empresario, lo es. Tenemos toda la libertad.

-Ah, y algo muy cierto y muy importante, señor Augusto. Los ricos y los pobres somos iguales. Tenemos un cerebro, tenemos manos y pies, ojos, oídos, boca… todo. Además, también tenemos el mismo día de veinticuatro horas. Podemos hacer lo que queramos, ser pobres o ser ricos, ser flojos o ser trabajadores.

-Pero eso qué, amigo Augusto, todos terminamos de la misma forma, en un hoyo del llamado panteón.

-Además hay de pobres a pobres. Así como vivo, pobre para muchos, puedo ser rico para otros. Usted es un rico para mí, pero para otros, de más dinero, usted es también un pobre. ¿Y cuántas veces le han traído ayuda los ricos?¿Cuántas veces ha venido a su casa el magnate de Telmex, Carlos Slim, para darle algo que necesita?

Augusto sólo hizo una mueca y se retiró sin decir palabras. La breve exposición “filosófica” del ciudadano descalzo y sin camisa, y con una panza prominente, lo hizo reflexionar.

Hoy en día Augusto se conduce más moderado después de entender muchas cosas. Por ejemplo, ayudar a personas muchas veces se les daña puesto que ya no tienen deseos de emprender.

Hoy maneja también una filosofía, pero una filosofía diferente a la de Eligio. Ahora algunos vecinos le dicen que vive de la filosofía del egoísmo, la cual consiste en “antes de dar, primero hay que darse”. Es decir, satisfacer todas las necesidades básicas de uno mismo y después ayudar con los “extras”. “Suena egoísta pero no”, dice el hombre caritativo. Porque no es posible dar lo que no se tiene.

-Es como un vaso vació. Primero hay que llenarlo hasta que se derrame el líquido. Se va lo que se derrama, afirma don Augusto.

Entendió finalmente que hay que echarles la mano a los que caen y tienen deseos de levantarse. No a los caídos y desean seguir echados ahí. Hoy en día Don Augusto vive mejor y es uno de los hombres que no espera de nadie más que de su propia fe.



19 nov 2012

REVOLUCIONARIO


REVOLUCIONARIO

Tras aquellas montañas nació Alex. Desde niño fue rebelde con su entorno. Rechazó a sus padres por ser de condición indígena. Estudió el preescolar y la primaria en su pueblito natal. Era buen alumno. Para hacer la secundaria tuvo que bajar a la ciudad. Ahí conoció a nueva gente, nuevos amigos. Más tarde, por el buen puntaje de sus calificaciones, obtuvo una beca. Esta oportunidad le permitió ir a estudiar al extranjero.

Tenía ya veintidós años de edad. A pesar de todo seguía con su rebeldía. A partir de que se enteró de que todo joven es tonto si no tiene mente de revolucionario, Alex se distrajo de sus actividades académicas y entró en una etapa de movimiento social junto con otros jóvenes para protestar en contra de algunas medidas gubernamentales que, según ellos, eran antidemocráticas y lesionaban los intereses colectivos.

Formó organizaciones obreras, campesinas y estudiantiles. Hacían huelgas y cerraban calles para hacerse escuchar.

Veía todo de cabeza. Partidos políticos corruptos. Gobernantes transas. Pastores y sacerdotes pederastas. “Hay que componer al mundo”, gritaba ante sus seguidores, quienes a su vez coreaban a su líder. Su meta era extender estrategias y conformar grupos y organizaciones similares en todos los países. Utilizaba medios de correo terrestre y aéreo para divulgar sus inquietudes a través de material impreso.

Pasaron más de siete años para entender que la tarea era enorme. Sí logró movilizaciones en algunos países, pero vio escasos y casi nulos resultados. El panorama existente lo puso a meditar. Se dio una tregua para poder pensar. Pasó un tiempo y surgió de nuevo para indicar a los demás miembros de su organización que era menester “trabajar” en un solo país con el objeto de alcanzar las metas trazadas.

Empezaron a movilizarse de nuevo, ahora en un territorio específico. Lejos de lograr sus objetivos, Alex cayó en líos legales y le liberaron varias órdenes de aprehensión por distintos actos ilícitos concernientes al bloqueo de calles y autopistas del país. El tiempo había transcurrido. Nuestro personaje ya tenía cuarenta y siete años. Sus lecturas de ideologías obsoletas, como textos marxistas-leninistas, no le permitían concebir otras ideas. Sin embargo, cierta mañana recibió un mensaje en su correo electrónico que le envió su hermana: tener mente de revolucionario a los cuarenta y siete años de edad también es ser un tonto. Alex se sintió ofendido y le dolió mucho que dicho mensaje proviniera de su hermana, su única hermana.

Alex regresó a la ciudad donde hizo la secundaria. Ya no era el estudiante brillante. Ahora era y líder de organizaciones. Pero ya no era un líder de lujo. Era un líder corrupto. Se había vuelto su enemigo mismo. Vio que no pudo componer ni siquiera un municipio.

Caviló y mandó por un tubo todo su material bibliográfico. Revistas, periódicos... libros. Una mañana esperó un vehículo destinado a la limpia pública y ordenó al trabajador que se llevara todo ese material “venenoso”. Cuando el basurero se alejó del lugar, Alex lloró amargamente y manoteó varias veces sobre el portón de la casa. No sabía si lloraba por el material del que se acababa de deshacer o lloraba por la frustración de su vida.

Tuvo que a asistir con especialistas en psicología. Hoy Alex sabe a la perfección que todo aquel que pretende componer al mundo lo hace porque no puede componer su interior, su alma, su espíritu, su estado emocional. Ha entendido que el mundo se compondría si cada uno de los individuos logra desechar sus dolores interiores y logra finalmente un equilibrio emocional en su vida. Alex es hoy catedrático de Filosofía y Letras en la Universidad Nacional. Escribe libros de autoayuda y hace revolucionar a las mentes para el desarrollo personal.



26 oct 2012

SOLITARIO


SOLITARIO

El hombre se asomó al profundo pozo y me dijo que también me asomara para ver su profundidad. Tomó una pequeña piedra y la arrojó al fondo. Tardaron varios segundos para que se escuchara el golpe de la piedra que hizo sobre el agua. Eso indicó que la perforación era enorme. “Tiene cien metros aproximadamente”, dijo don Roberto, orgulloso de haber logrado extraer agua de un terreno duro y seco. “Es puro tepetate”, dijo.

Me contó que una vez la noria era jalada por un caballo que se llamaba Centauro. Era un caballo joven y fuerte, pero una ocasión se enredó con una reata y cayó muerto. No lo pudo salvar nadie porque todos, él, su esposa e hijos, andaban afuera. Habían ido a la feria del pueblo. Por eso nadie lo vio. Cuando llegaron se dieron cuenta que el equino estaba ahí tirado, ya muerto; pero al palparlo todavía estaba el cuerpo caliente. Se percataron que el animal acababa de morir. Entre todos tomaron el acuerdo de comérselo asado.

Don Roberto nunca supo si fue por eso que su esposa y uno de sus hijos al día siguiente sufrieron un grave accidente. Dijo que ese día se levantaron temprano. Él iría a ordeñar las vacas que estaban en un establo ubicado a varios kilómetros de donde vivían. Su esposa y uno de sus hijos saldrían del pueblo tempranito para llevar al niño a la escuela de la ciudad más cercana.

Llegaron al cruce más peligroso, donde había una lámina que decía “Cuidado con el tren”. El conductor detuvo el vehículo al ver que muy cerca venían los pesados furgones del ferrocarril. Sin saber por qué, el chofer soltó el freno del autobús y pisó sin querer el acelerador. El impacto fue brutal sobre los pesados vagones. Don Roberto se quitó el sombrero y se persignó al decir que muchas personas se despedazaron por el impacto y diversos miembros de cuerpos humanos se dispersaron por todos lados.

Desde entonces –dijo- ya no uso el pozo profundo, porque cada vez que pretendo sacar agua me vienen los malos recuerdos de mi familia y de mi caballo.


16 sept 2012

Pedro Enriquez Hernandez, poema JUDITH


JUDITH
Donde quiera que estés, amiga, con cariño.
I
Si hablamos de la luna solitaria,
Judith, amiga íntima y querida,
verás que está muy lejos de tu vida,
y sólo ves su forma legendaria.

Aunque tus labios griten con plegaria
sólo eco habrá en la noche adormecida,
porque ella vive fija y desasida
de aquí donde te encuentras solitaria.

¿Ves? Nadie te acompaña en este mundo,
sola estás. Un silencio muy profundo,
como la noche, quiere estar contigo.

Por eso yo te canto con mi verso
para que haya armonía en tu universo
y guardes siempre el poema de tu amigo.

II
Soy un hombre cantor de la belleza;
si hay alguna flor bella y perfumada,
doy mi canto a su imagen sonrosada
y trato ahuyentarle su tristeza.

En este caso, solo y con firmeza,
canto en una floresta sosegada,
donde la flor hermosa y perfumada
sonríe en su melífera belleza.

Esa flor eres tú, amiga Judith,
que cual punto lejano del Cenit
en ti hago centrar la mirada mía.

Y con todo ello, flor de los rosales,
logro obtener mis grandes materiales
para construir mi máxima poesía.


12 sept 2012

BELLO AMANECER...


BELLO AMANECER…

Eran las seis de la mañana.
Mis seis horas de sueño eran suficientes.
Escuché el lejano cantar de las aves.
Vi una ligera claridad a través de la ventana.
Me incorporé rápido, sin demora.
Salí de la casa.
Alcé el rostro y sonreí.

La claridad del sol formaba arreboles en el cercano horizonte de las montañas.
Se veía la media luna y las pálidas estrellas en la bóveda celeste.
Los árboles se veían imponentes bajo los cuales corría como gacela.
Mmm percibía el rico aroma de las plantas y flores silvestres.
Qué hermosura.
Qué alegría.
Qué bienestar.

Detrás de mí corría El Salvatrucha, mi perro enorme de color rojizo.
Se veía alegre también.
Me miraba y echaba sus orejas hacía atrás,
con su hocico abierto y la lengua afuera.

-¿Qué es eso, Salvatrucha?¿Sonríes?

El perro corría más y saltaba.

Realmente sentía una gran emoción correr en un lugar solitario, percibiendo un aire limpio de toda contaminación, sin ruidos citadinos, más que el ligero silbar de los árboles y el canto hermoso de los pájaros.

Más tarde me encontraba de bajada de la colina.
El sol estaba a punto de asomarse.

Ahora corría en una cañada. Ambos lados se erigían imponentes y majestuosas montañas.
Escuchaba y veía correr las aguas cristalinas del arroyo, entre arbustos y piedras blancas y planas.

El día había llegado.

Sin lugar a dudas, existes Creador del Universo.
Y la maravilla que nos ofreces es excelente.

Gracias Dios mío por darme la oportunidad de comenzar este bello amanecer.


8 sept 2012

Pedro Enriquez Hernandez, poema ME DICES...


ME DICES…

Leí tu poema y bien bonito está;
me regalaste flores con cariño también,
mas quiero decirte hoy
que no es necesario que flores y poema me des
porque poema eres tú,
las flores tus manos,
y las estrellas tus ojos.

Me dices que me amas igual
como la luna al sol,
el viento a la flor,
el niño a su mamá
y el religioso a dios;
mas quiero decirte hoy
el viento, el niño y el religioso soy yo
y te entrego todo mi amor.

Me dices que sueñas de color
con flores mágicas en tu jardín,
tocas estrellas y galaxias también
como si fueran flores de tu corazón;
mas quiero decirte hoy
que no existe tal sueño de color,
ni flores mágicas, ni estrellas,
ni galaxias allá;
lo que pasa es que con tu gran amor
me doy cuenta que todo lo que dices
afortunadamente eres tú.