BIENVENIDOS

Hola amigos del planeta, bienvenidos a este sitio, en el que encontrarán textos originales del autor, cuentos y poemas, algunos de los cuales están escritos en náhuatl debido a que en el municipio de Rafael Delgado, Veracruz, México, aún se conserva esta lengua nativa de estos lares.(Pedro Enríquez Hdez.)



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11 ago 2011

AÑORANZAS PARA SERVIR


AÑORANZAS PARA SERVIR

Cuando yo tenía siete años una vez mi abuela me dijo que en mi camino encontraría aves de mal agüero.

“Graznarán con toda su fuerza para que la maldición caiga sobre ti --me advirtió--, pero tú nunca te detengas. En la vida los caminos siempre serán así”. 

Mi madre me explicó también que en un pueblo de indios de igual modo suele “cantar” el tecolote. 

“Y cuando el tecolote canta --me indicó-- el indio muere”.

Cuando ya tenía 12 años y apenas cursaba el primer año de Primaria, mi maestro me recomendó practicar la lectura leyendo poesías de Salvador Díaz Mirón.

De ellas me gustó una en particular: A Gloria. Aquí entendí que “hay plumajes que cruzan el pantano y no se manchan”. “Mis plumajes serán de esos”, pensé.

Una vez, preocupado de cómo cruzar el río cuando el puente se había desplomado por un temblor, un nativo de la sierra, vestido de manta, sombrero y huarache, me comentó en náhuatl que “mientras el problema sea mayor, mayor deberá ser la calma para poder analizar con inteligencia y encontrar la correcta solución”.

De grande, cuando era estudiante universitario, el periodista Manuel Mejido me dijo que “si vas a ser periodista tendrás que pensar bien a quién servir”

El reportero --me comentó-- podrá trabajar para Dios o para el diablo; para el bien o para el mal; para el día o para la noche. Desde entonces me puse a reflexionar profundamente. Cavilé durante varias noches.

Ahora que estoy al frente de mi pueblo, todas las mañanas, antes de iniciar el trabajo, recuerdo las palabras de mi abuela, de mi madre, de un indio, de un poeta ilustre y de un gran periodista.

Estoy aquí, señores, para servir a mi pueblo, para servirte a ti y a mi prójimo, que, en su conjunto, representan a Dios. 

¡Que sigan graznando el pájaro de mal agüero y el tecolote, que ya estamos grandes para hacerles frente!


2 ago 2011


LA BÚSQUEDA


Cansado de tanto ir a las iglesias y de no encontrar a Dios, me puse a recorrer al mundo para ver si alguien sabía dónde estaba el Creador.

-No, Dios no existe, me dice un desalentado empresario, quien manifiesta que su dios es el dinero y todos los días se levanta para ir en busca de la plata.

-Dios es un mito –explica un científico-, todo lo que vemos se creó por generación espontánea.

-Dios está en la Biblia, me indica un sacerdote. Si buscas tu salvación apréndete de memoria el contenido de las sagradas escrituras, ora todos los días, asiste a misa frecuentemente y cumple con todas las ceremonias eclesiásticas de rigor.

-Dios está en los templos, apunta un católico, quien antes de mostrarme los santos y las imágenes de su iglesia, se arrodilla y se persigna ante ellos. 

Me mira silenciosamente y luego recorre con su mirada y una mano el amplio espacio del templo religioso, cuyos costados y techos presentaban un sinfín de objetos suntuosos, no sé si eran de oro de verdad o solo eran imitaciones de ese precioso metal. Luego agregó: esta es la casa de Dios.

-Dios está allá arriba, dice sonriente un representante religioso, quien interrumpiendo su oficio ante una gran cantidad de seguidores, agrega: si quieres ser ungido con la bendición celestial, intégrate a nuestro grupo, vienes diariamente a orar conmigo y de vez en cuando darás a dios un diezmo, con eso tendrás tu salvación.

Más tarde encontré a un humilde campesino quien hablaba a los árboles y pedía permiso antes de sembrar un grano en las áridas montañas. Después de hacerle la misma pregunta me explica:

Dios es un espíritu y energía divina universal, no es una persona ni es imagen o efigie de los templos.

Su manifestación energética está presente en toda la creación.

Si deseas amar a ese ente divino ama a su creación:

- Ámate a ti y a tu prójimo, que están constituidos por un espíritu.

- Ama a la naturaleza.

- Que tu misión en la vida, tanto en hechos como en acciones, sea siempre la de construir, no destruir.

Y verás que en tu existencia y al final de tu camino podrás sonreír por haber creído y amado a Dios.

11 jul 2011

FACUNDO CABRAL

Filósofo de la vida:
tu partida ha rodado lágrimas
de miles y millones,
así como lloraste al perder
a tu única compañera y retoño.

Todos sabemos que no eras de aquí
ni de allá porque fuiste espíritu puro encarnado,
y aun sigues siéndolo hoy,
pero más libre y más puro:
ya no estás encarnado.

Viniste y fuiste ejemplo
de muchos que no se ofuscan
ni se marean en esta vida pasajera,
porque siempre recordaste
el Sermón de la Montaña
que un día un vagabundo te lo recitó.

Eres también el hombre que vino
de “viejas tierras para decir algo”,
como Atahualpa Yupanqui.

Y aunque has dejado el plano físico
tu voz y tu mensaje de paz
seguirán retumbando
en el mundo para el alivio de muchos.

Cegaron tu vida en la tierra
pero dejaste una especie
de “reino de los cielos”
en las almas de los pobres,
de los mansos,
de los que lloran,
de los que tienen hambre y sed de justicia,
de los misericordiosos,
de los puros de corazón,
de los pacificadores
y de los que sufren persecución de la injusticia.

Fuiste y eres feliz
porque siempre volaste abajo,
y desde aquí estamos contigo.

*************

FACUNDO CABRAL



Motlasolistlapiano ipan nemilistli:
otia mich chokilia
miekeh,
ihkon kexan te otichokak ihkuak otikpolo
mosiwa wan mochpokah.

Tinochtin se kimatok tewatzin amo nikan tipowih
wan amo noh oksekan tipowih,
tewatzin otia se weyi yolistli
wan imanih notiyon
axan okachi ti kakahtok wan okachi ti chipawak:
ayekmo tinakayo.

Otiwalla wan otia kualli teixmachti
innawak mieke tlakah akin amo moixtzakuah
wan amo tlayowilia ipan inin
totokah yolistli
ipampa tewatzin nochippa otikilnamik
Sermon de la Montaña
tlenon isemitian se kikiskih omitztlakuikatilih.

Tewatzin no yen tlakatl akin owalla
kanin “wewe tlalme pampa itlah kitos”,
kexan Atahualpa Yupanqui.

Wan maske otikkate inin tlaltikpak
mo tlatol wan motlasoh amatlakuilol
chikawak mokaktoskeh
ipan inin tlalpan tlenon miek kinyolkaxanis.

Omitzmiktike nikan tlaltikpak
masihkon wel otikateh sanke se
“teoilwikatl”
ipan  iknome inyollo,
ipan kualli tlakah,
ipan akin chokatokeh
ipan kin chikawak kineki kualli ma se yetoh,
ipan teiknomatih
ipan akin kualli inyollo,
ipan akin amo tlamatinemih
wan impan akin impantlahtlaksah.

Otikatkah wan tikah tipaktok,
impampa nochippa tlalchih otipatlan,
wan tewan nikan tlaltikpak mowan tikateh.

******************* 

FACUNDO CABRAL

Philosopher of life:
your game has rolled tears
of thousands and millions
and cried after losing
your only companion and shoot.

We all know you were here
nor there because you were pure spirit incarnate
and yet still so today,
but more free and pure:
are no longer incarnate.

You came and you were such
of many who do not obfuscate
or dizzy in this fleeting life,
because he always remembered
the Sermon on the Mount
One day a tramp I recited it.

You are also the man who came
"old lands to say something,"
as Atahualpa Yupanqui.

And though you've left the physical plane
your voice and message of peace
still rumbling
in the world for the relief of many.

Blinded your life on earth
but you left a kind
of "kingdom of heaven"
in the souls of the poor,
the meek
of those who mourn,
from those who hunger and thirst for righteousness,
the merciful
of the pure in heart,
Peacekeeper
and those who suffer persecution and injustice.

Were and are happy
because he always flew down
and here we are with you.




26 jun 2011

EL ESTUCHE PERDIDO


EL ESTUCHE PERDIDO

Al despertar, José se percató que algo raro acontecía en su alrededor. Sentía el cuerpo entumido. Quiso tomar unas llaves de la mesa y no pudo. Vio que su esposa estaba dormida profundamente. La llamó y la mujer no despertaba. Le gritó con fuerza. Luego se acercó a ella y quiso moverla. Pero sus manos se perdían sobre el cuerpo de la mujer. Pretendió prender la luz mediante el interruptor. Y nada. Al ver que todo era raro empezó a gritar.

La gente era indiferente ante su presencia. Nadie lo miraba. Seguía caminando en la calle. Pensó ir a casa de sus padres, que estaba al otro lado del río. Exactamente sobre el puente colgante del afluente encontró a su padre. Se alegró al verlo y le saludó, pero su papá pasó junto a él sin hacerle caso. “¿Qué pasa conmigo?”, se lamentó. “¿Por qué nadie me quiere hablar?”. Recordó que la noche anterior ingirió mucha bebida alcohólica y pensó que tal vez había cometido alguna estupidez y era por eso que ahora nadie le quería dirigir la palabra.

Al terminar el camino del puente tomó una vereda que subía para llegar a tierra plana. A la mitad de ese tramo sintió perder el equilibrio y se cayó. Gran sorpresa se llevó al darse cuenta que no rodó ni fue a dar al río. Con el simple deseo de levantarse se elevó con demasiada ligereza hasta llegar a tierra plana. Llegó a la casa de sus padres, tocó la puerta y entro. Saludó y se repitieron los casos anteriores, nadie le contestó. Es más, no había nadie en la casa.

Se sentó a pensar y a analizar lo que ocurría. Se acomodó en un viejo sillón y decidió quedarse ahí para esperar la llegada de sus familiares. Cayó la tarde y luego la noche y nadie llegaba. Se puso a llorar y ahí quedó dormido. Cuando despertó las aves ya cantaban. Recordó las palabras de su abuela al hacer una remembranza de su infancia. “Pepito, no estés triste, mira cómo cantan las aves. Ellas nos dan una lección. Nosotros las personas también debemos cantar para empezar el día”. Con este pensamiento se contuvo. Recordó otros detalles de su vida.

De nuevo vino la tarde y la noche y sus familiares no aparecían. De repente se veía en su casa, “pero solo sensaciones”, decía. Se sentía tan ligero que de repente quiso volar para regresar a su casa. Y brincó hacia arriba. No tuvo problemas. Empezó a volar. Desde arriba veía todos los árboles, rio y casas. En cuestión de segundos vio que ya había llegado a su casa. Aterrizó y se introdujo por una ventana, pues todas las puertas estaban cerradas. No había nadie. En medio de su recámara había un veladora prendida y ahí junto había un retrato suyo. Se dio cuenta que había muerto. No podía creerlo. “Si estoy muerto ¿dónde está mi cuerpo?”, se preguntó.

Por fin se le ocurrió ir al panteón. El lugar se encontraba solitario. Había sepulcros por todos lados. Caminó sigiloso porque de repente creía que estaba vivo. Pero más adelante encontró un sepulcro recién hecho en cuya cruz había una placa con esta leyenda. “Aquí yace José Alejandro Montero Juárez (1981-2010), hombre incrédulo por  no haber creído nunca en la existencia de un Creador ni tampoco en un mundo espiritual”.

José lo leyó con tristeza. Se hincó frente a su tumba y se puso a llorar. 

EL RICO POBRE


EL RICO POBRE


Había una vez un hombre que quiso tener mucho dinero. Acudió a los grandes acaudalados para preguntarle cuál era la receta para acumular mucha riqueza. Los potentados sólo le dijeron que el secreto era trabajar. “Pues a trabajar”, dijo el individuo.

Convocó a varios hombres de la comarca y los invitó a realizar una especie de sociedad cooperativa. Todos aceptaron la maravillosa idea porque se convencieron de que el proyecto no sólo volvería ricos a los hombres, sino a toda la región donde se encontraba asentada la población. El grupo quedó como de cien hombres. Cada uno aportó una res, hembra o macho. Instalaron un gigantesco corral en el potrero. Más tarde los animales empezaron a multiplicarse. El grupo empezó a vender leche y carne a los pueblos más cercanos.

Y cuando la empresa empezaba a crecer en forma extraordinaria vino lo inesperado. El rico pobre tomó una idea absurda. Comenzó a liquidar poco a poco a los socios de la empresa hasta quedarse él solo y su familia con todo. Nadie se atrevió a reclamar sus derechos porque el rico pobre, para demostrar su poderío,  mató públicamente a los dos primeros hombres que se inconformaron.

Para demostrar que él también era pobre, no utilizaba el dinero que en ese entonces ya era una gran fortuna. Sus bienes de gran valor, como oro, plata y dinero, los transportaba a los bancos de otros países. Él vivía en una casa pequeña de madera, y si alguien acudía con él para solicitarle apoyo, a sabiendas de que era el propietario de una enorme empresa, el rico pobre en vez de brindarle apoyo al pordiosero empezaba a quejarse de no tener dinero.

Todos los días mandaba a sus familiares a llevar dinero de las cuentas del día a los bancos. Tenía mucho dinero, pero en su casa carecía de todo. Se alimentaba él y su familia de algunos productos del campo. No salía a viajar ni disfrutaba su dinero. Más tarde sintió un deterioro de su salud y alguien le dijo que era por ingerir alcohol de manera inmoderada.

Una vez pasó por la región un sabio que también tenía mucho dinero y varios de los pobladores se acercaron a él y le preguntaron por qué era tan pobre el Rico Pobre, si tenía una gran empresa de carnes y leches. El sabio les explicó que en efecto, el Rico Pobre sí era un pobre y toda su vida habrá de padecer la misma escasez por una simple razón. “El dinero que tiene no es de él”, dijo el sabio. “Y nunca lo disfrutará”. “La falta de abundancia no está en lo material, sino en su espíritu”.

22 may 2011

EL FIN DEL MUNDO


EL FIN DEL MUNDO

Sólo el Ser Supremo sabe cuándo


El 21 de mayo de 2011 es el fin del mundo, dijo Harold Camping, dueño de un multimillonario ministerio basado en su predicción apocalíptica. Muchos se preocuparon, otros mostraron escepticismo. Dieron las 6:00 de la tarde y Nueva Zelanda no se movía. Tampoco el mundo.


Los temores del fin del mundo no son nuevos. Este miedo ha existido siempre en el corazón del hombre. Ha habido profetas y predicadores vaticinando este hecho apocalíptico. Aparte del Apocalipsis muy conocido de San Juan, hay otros vaticinios similares, como el Apocalipsis de Baruc, IV de Edras, Paralipómenos de Jeremías, Apocalipsis de Abraham, el Testimonio de los Doce Patriarcas, y más.

Pero está visto que el ser humano aún no tiene facultades de poder anunciar el fin de la humanidad. Bueno, al menos la Biblia no es un libro científico para predecir con exactitud el fin de la era actual. El anuncio exacto del fin del mundo hecho por el estadounidense demuestra que esa tarea no corresponde al hombre, sino al Creador. Ahora el desatino de Harold Camping desprestigia a los grupos religiosos y a la Biblia misma.

Son estos hechos que desalientan muchas veces al hombre para ya no creer en Dios ni en la Biblia. El protagonismo de falsos líderes religiosos desalienta la fe. Lo que se anuncia, sin embargo, no debe ser objeto de burla. El desencadenamiento de una serie de terremotos a nivel mundial podría ocurrir quizás al rato, dentro de dos días, dentro de cinco años, dentro de veinte o cien años. Si puede ocurrir. Y no solamente un cataclismo global. También pueden presentarse otros fenómenos catastróficos. El problema es que nadie sabe en realidad cuándo podrán ocurrir.

Lo cierto es que hoy en día están a la vista muchos fenómenos meteorológicos atípìcos que anuncian tiempos difíciles para la humanidad. Hambre, guerras, rebeldías...terremotos. Algo está cerca, pero nadie sabe qué, cómo y cuándo.


13 may 2011

DOS MIL DOCE


DOS MIL DOCE
   CUENTO
(El texto contiene fragmentos de profecías mayas)

El niño moja un pie y luego brinca la pequeña zanja con una corriente de agua poco cristalina. Su papá lo mira y señala con el índice de una mano hacia arriba del cerro, por donde en vez de ver algo extraño se veían pequeños árboles cargados de hojas amarillentas, de las cuales colgaban algunas gotas que caían al ritmo de una ligera lluvia.

-Por allá, hijo. Vamos rumbo a Tzoncolco.

Los cerros se veían grisáceos por la abundancia de enormes piedras y escasos árboles, lo cual hacía que el panorama se apreciara triste por la luz de un sol débil pero quemante, a pesar de que apenas iniciaba la mañana del 20 de diciembre del año 2012. La magia de la belleza natural de antes había desaparecido casi por completo por la preocupación de la gente.

Después de caminar un poco más, el niño y su papá se asomaron a un espacio más ancho el cual dejaba divisar en seguida el inicio de unas húmedas escalinatas que se extendían a mucha distancia hacia arriba, rumbo precisamente a la congregación de Tzoncolco.

-Papa, mira eso.
-Sí hijo, ese es el camino nuevo que conduce a la comunidad de Tzoncolco.
-¿Nuevo? Pero ese camino siempre ha existido, papá.
-Sí, hijo. Me refiero a que apenas construyeron las escalinatas para embellecer y adornar la vereda, y que a la vez pudiera ser un atractivo turístico.
-¿Tzoncolco como atractivo turístico?

-Así es. Es que Tzoncolco es la cuna del pueblo de Rafael Delgado. Habría que ver la historia del municipio para entender mejor que hace muchos años bajaron de esa comunidad sesenta familias para poblar Chiahualpa, lo que en la actualidad es la cabecera municipal de Rafael Delgado.

Cuando ambos empezaron a subir las escalinatas, el niño se percató que sobre ese camino corría mucha gente. Subían y bajaban sobre la infinidad de escalones que conformaban el acceso a Tzoncolco. A un lado estaba un hombre sentado junto con su hijo, ambos cubiertos por ropa deportiva y respiraban agitados como signo de haber corrido o caminado mucho. Contemplaban el movimiento de mucha gente que estaba junto a una estación del teleférico que se encontraba a pocos metros abajo.

-Papá, pero qué es eso, exclamó el niño.
-Es un sistema de transporte aéreo.
-¿Sistema de transporte? Pero se ve desde aquí que al otro lado de la barranca terminan los cables.
-Bueno, este no es sistema de transporte ordinario, sino, más bien, es un atractivo turístico también. Y usan el teleférico para acceder al otro lado de la cañada para poder entrar en unas grutas que se encuentran ahí. Y en estos momentos algunas personas no vinieron a divertirse sino a ver la forma de esconderse en esos pasadizos subterráneos. El pequeño se acercó a la orilla del camino para ver hacia abajo de la cima donde se encontraban parados. Vio a mucha gente a pocos metros, que compraban boletos para abordar el teleférico que estaba a punto de salir.

El niño con el permiso de papá bajó hasta llegar entre la gente. Tenía curiosidad de ver cómo era ese artefacto que su padre le había dicho que se llamaba teleférico. Vio que el aparato tenía un sistema compuesto por unos cables, los cuales servían para sostener las cabinas y otros estaban conectados  a un motor para moverlas.

Juanito se maravilló cuando tres cabinas empezaron a viajar suspendidas en el aire transportadas por los cables, y en cada una de ellas viajaban grupos de personas gritando tal vez de alegría o tal vez de miedo. El niño agitaba una mano para decirles adiós y la gente lo miraba sin mostrar ninguna expresión, sólo uno movió débilmente la mano.

Poco después Juanito se percató que su padre estaba ahí junto a él. Los dos quedaron mirando el alejamiento de los artefactos colgantes. Pero mientras ambos contemplaban a los lejos las cabinas del teleférico, el papá del niño se sorprendió sobremanera al percibir en la distancia otro artefacto móvil que nada tenía que ver con las cabinas. El aparato estaba casi suspendido en el aire, sin moverse. El hombre, sorprendido, le habló al operador del teleférico que se encontraba cerca de ahí.

-Ey, oiga, ¿Ya lo vio?

El operador, sin decir palabras, miró hacia donde el papá de Juanito señaló con el índice derecho. El operador siguió en silencio, pero su semblante cambió, y más que de sorpresa, parecía que sentía miedo.

* * * * * * * * * * *

Juanito junto con su papá admiraba un monumento que se ubicaba al centro del pequeño poblado de Tzoncolco. Era una torre campanario de mayor presencia dentro del sitio enclavado a cinco kilómetros de la cabecera municipal de Rafael Delgado. Los pobladores de la municipalidad consideran al monumento como construcción simbólica del pueblo. Es por eso que en la fachada principal de la torre está una placa que dice: “Tzoncolco, cuna del pueblo de San Juan del Río, hoy Rafael Delgado”.

Mientras que el niño se entretenía a ver la torre, su papá no podía concentrarse en lo que le decía su hijo. Pensaba en lo que la gente empezaba a rumorar con mayor insistencia en el sentido de que el objeto volador no identificado (ovni) había aterrizado en un campo abierto como a tres kilómetros del poblado de Tzoncolco. Hombres, mujeres y niños del lugar corrían unos hacia el monte mientras que otros ya venían de regreso, asustados por el fuerte rumor de un aterrizaje extraño.

Atraído poderosamente por los rumores, comentarios e inquietud de los hombres y señoras del lugar, el papá de Juanito tomó de la mano al niño y se dirigieron por donde la gente corría. Como a seiscientos metros del centro de Tzoncolco, sobre una vereda, entre arbustos, piedras y árboles, se encontraron con muchas personas mirando hacia arriba. 

De pronto vieron unas potentes luces que les deslumbraron a pesar de la luz del día. Al principio sintieron que un gigantesco objeto del cielo se dirigía hacia ellos a toda velocidad, pero en seguida se dieron cuenta que el objeto luminoso iba volando hacia ellos. No tenía forma de avión, o algo parecido; pasó volando sobre sus cabezas. Muchos de los presentes se hincaron y se persignaron aterrorizados, con la mirada al suelo; en tanto que algunos, a pesar del susto, se atrevieron a levantar la mirada para observar cómo se alejó aquel objeto extraño en un abrir y cerrar de ojos. Al terminar la pesadilla, la cual fue en cuestión de segundos,  todos comentaron sobre ello y se quedaron inquietos por la duda de si lo que habían visto era real.

Algunos personas que portaban celulares en seguida quisieron activarlo para dar parte a la policía, a las autoridades municipales o a algún medio de comunicación de lo sucedido, pero  se dieron cuenta que los sistemas electrónicos de telefonía celular no funcionaban. Incluso los relojes de pulso se detuvieron también en el momento en que pasó aquel objeto sobre sus cabezas. Juanito y su papá regresaron al centro del poblado muchas horas después sin poder explicar lo que había pasado, 

Pero ahí se llevaron otra gran sorpresa. A un lado del monumento al pueblo, muchas personas salían de la pequeña iglesia católica, llorando o gritando de miedo y exclamaban en forma de oración. “Señor, hágase su voluntad…si este es el fin del mundo, hágase su voluntad, Señor”. Otros salían exclamando: “Dios mío, la Virgen de Guadalupe y Jesucristo están llorando sangre”.

El padre Damían, con un semblante de susto, daba aviso a la agitada gente: “Hijos míos, hagan lo que consideren conveniente, pero creo que efectivamente ha llegado el fin de la humanidad”. “Pero para los que les queda todavía fuerza, les comunico que mañana a las ocho de la mañana habrá una conferencia sobre este asunto en la Parroquia de San Miguel, en Orizaba, en donde jerarcas de la Iglesia Católica y unos científicos italianos hablarán de lo que mañana 21 de diciembre a las cinco de la tarde sucederá en este planeta Tierra”.

* * * * * * *

A las 7:50 horas, se encontraban ya varios sacerdotes y algunos científicos en la parroquia de San Miguel de Orizaba. Todos vestían ropa informal, ni los científicos de traje ni los párrocos de sotana.

-Esto es para anunciarles de lo que hoy a las cinco de la tarde sucederá en nuestro planeta, pero todos tranquilos, dijo el padre Cristóbal. 

Agregó:

-Y para esto, cedemos la palabra al doctor en ciencias, Agostino Balestin Laurenti, activo investigador del cambio climático y afortunado receptor de mensajes del Universo.

Balestin Laurenti toma el micrófono y guarda silencio antes de emitir sus palabras. Miró a su alrededor. La parroquia estaba vacía, no había ninguna imagen religiosa, ni flores, ni velas, ni veladoras. El lugar estaba lleno de gente y se extendía hasta la parte exterior en donde estaban colocados unos enormes bafles con sonido.

Luego habló:

Hermanos y hermanas:

“El momento que se venía anunciando hace mucho tiempo por fin llegó. Lo que les voy a decir posiblemente ya algunos de ustedes conocen, pero es necesario entenderlo mejor. El mundo de odio y materialismo termina hoy 21 de de diciembre del año 2012 y con ello el final del miedo. En este día la humanidad se tendrá que escoger entre desparecer como especie pensante que amenaza con destruir el planeta o evolucionar hacia la integración armónica con todo el universo, comprendiendo y tomando conciencia de que todo está vivo y que somos parte de ese todo y que podemos existir en una nueva era de luz."

“Las condiciones naturales nos han venido preparando para esto desde hace 20 años. Desde ese tiempo manchas del viento solar cada vez más intensas se han venido registrando en la superficie del sol; desde 1992 la humanidad entró en un último periodo de grandes aprendizajes, grandes cambios. Más tarde, en 1999, comenzó una época de oscuridad que nos ha enfrentado a todos, una época de cambios para enfrentar al hombre consigo mismo para hacer que entrara al gran salón de los espejos y se mirara, que mirara y analizara su comportamiento con él mismo, con los demás, con la naturaleza y con el planeta en donde vive”.

Entre la multitud empezaron a escucharse gritos y sollozos, en el rostro de algunos de los presentes se veían escurrir algunas lágrimas en silencio.
El científico continuó:

“Y hoy también, hermanos y hermanas, terminan las religiones porque todo cambia acerca del concepto de Dios tal como veníamos entendiendo. Terminará la confusión en torno a esta energía divina. Simultáneamente más personas encontrarán la paz, aprenderán a controlar sus emociones, habrá más respeto, serán más tolerantes y compresivas y encontraran la unidad, surgirán hombres con un altísimo nivel de energía interna, personas con sensibilidad y poderes intuitivos, pero también aparecerán farsantes que solo pretenderán tener rédito económico a expensas de la desesperación ajena”.

“Pero lo grave de todo esto es que el cambio de conciencia del hombre no será gratuito. Previo a esta transformación del ser humano hemos sentido olas de calor que han aumentado la temperatura del planeta, pero faltan los cambios más drásticos, fuertes cambios climáticos, geológicos y sociales en una magnitud sin precedentes, y a una velocidad asombrosa. Serán días de racionamiento, hambre y descontento social, el comportamiento del hombre será crucial para sobre llevar el aumento general de la temperatura causada por su propia conducta inconsciente y depredadora”.

“Finalmente, hermanos y hermanas, lo  que estamos viviendo y lo que está por suceder se ha producido en varias ocasiones y, a pesar de todo, el ser humano ha sobrevivido y ha seguido evolucionando, alcanzando nuevas cotas de conocimiento y expansión por todo el planeta, con el desarrollo de grandiosas civilizaciones. Ahora el hombre dará paso a una nueva realidad de armonía; ha estado siempre convencido que el universo existe solo para él, que la humanidad es la única expresión de vida inteligente y por eso ha actuado como un depredador de lo que existe, mas el día de hoy entenderá que ha estado equivocado y no está solo en el espacio infinito”.

Algunos de los presentes mascullaban algunas palabras diciendo, “ese señor está hablando de extraterrestres”. Y el científico se daba cuenta de ello por eso siguió diciendo. “El universo que conocemos fue creado por una energía divina y esa energía está en cada uno de los seres humanos que comúnmente llamamos espíritu, que es una energía creadora hecha a semejanza de su creador, pero la humanidad de este planeta ha sido siempre auxiliada por civilizaciones de mucho adelanto intelectual y tecnológico”.

“Y lo que acontecerá hoy en unas horas será precisamente conocer todo eso, la intervención de civilizaciones extraterrestres entre la humanidad para que ésta pudiera crecer en materia de conocimientos en todos los aspectos. La humanidad recibe hoy un mensaje de esas civilizaciones que han estado muy de cerca desde épocas remotas, tal como describen los hechos narrados por la Biblia. Y como dije anteriormente, después de este hecho de gran trascendencia para la humanidad, las religiones tendrán su fin. Esta revelación devolverá la esperanza y la felicidad a los melancólicos, gracias a la luz que trae consigo ese mensaje del universo. Pero también apresurará la caída de la iglesia y de los grupos religiosos, a menos que comprendan su error y se pongan al servicio de la verdad”.

“Se habrán terminado los tiranos, se habrá acabado el hombre burlador y serán exterminados todos los que desean y practican la destrucción, la ambición insana y el mal. Es el fin de todos aquellos que han hecho creer en el pecado original y que han hecho del hombre un culpable, de aquellos que tienden lazos a quien difunda la verdad en el momento de la ‘Puerta de los Peces’, la entrada hacia el Acuario, `para tratar de salvar a las religiones tales y como existían, desatendiendo al justo, de quien dice lo que es justo, de quien dice o escribe la verdad. Como aquellos que, persuadidos de quienes defendían algo verdadero sin tratar de comprender, crucificaron a Jesús por temor de verse arruinados y aniquilados en el momento del paso hacia la era de los peces”.

Mucha gente lloraba desenfrenadamente. Algunos se colocaban de hinojos. Afuera la luz del día estaba demasiado tenue. Balestin Laurenti detuvo su plática porque los asistentes estaban demasiado inquietos y había muchos desmayados, muertos... Ya no se podía disertar. Sólo agregó las siguientes palabras.

-Bienaventurados hermanos, la luz de la nueva era ha llegado.